domingo, 31 de enero de 2010

La vida durante el fin de semana

Y al tercer fin de semana, la vida social resucitó. No es que no hubiera estado haciendo nada antes, pero lo que se dice "salir” no hemos salido hasta este viernes. Antes de empezar con los detalles del fin de semana, hay que aclarar que aquí los horarios son diferentes y que si por ejemplo, los restaurantes cierran los sábados a las 10.30 (y eso es tarde), la vida nocturna lógicamente se tiene que adaptar y la "fiesta" empieza con los happy hour que van desde las 4 hasta las 7 de la tarde. Obviamente, empezando a esas horas el cuerpo esta muerto a eso de las dos y media de la noche lo cual es un "perfect timing" porque el metro cierra a las 3. (A ver si aprenden algo los altos cargos madrileños)

Volviendo a los hechos… una de las calles con más movimiento (durante la tarde)  es M Street que está bastante cerca del campus principal y de hecho, queda en el barrio de Georgetown. Por cierto, el barrio de Georgetown está plagado de fachadas de diferentes colores con una altura no superior a dos pisos. Seguro que en primavera merece la pena pasar un par de tardes caminando por allí porque digamos que ahora, entre el frío y el clima invernal el barrio está un poco “gris”.

[Aquí la paleta de color no es muy amplia pero prometo hacer otro post una vez el tiempo cambie]

El viernes pasado (viernes 22) estuve toda la tarde paseando por M Street que viene a ser una versión pequeñita de lo que sería la Gran Vía madrileña. Puedes encontrar prácticamente cualquier tienda de ropa, zapatos y accesorios; por supuesto hay todo tipo de restaurantes y cafeterías, y no debemos olvidar las tiendas que entran en la categoría de “otros” como son por ejemplo: Body Shop, tiendas de deportes, animales, antigüedades o librerías varias. En definitiva, que en M Street hay de todo, aunque probablemente no sea el lugar más barato para ir de compras. También hay una tienda de Cupcakes (magdalenas) que no se si regala algo o está tremendamente de moda, pero las dos veces que he pasado por el local, a parte de estar abarrotado, había una cola que daba la vuelta a la esquina.

[Seguro que me estoy perdiendo algo y no me he enterado]

Después de la visita gasto-cultural a M Street, mi piso recibió su primera visita y repusimos fuerzas con una rica pizza.

[Pizza con Qursum, mi amiga pakistaní]

El plan para el resto de la noche consistía en volver al campus principal a ver una grabación para un programa de televisión que incluía audiciones para “Americas next Star”. La verdad es que debo de confesar que tenía mis dudas sobre la calidad de los aspirantes que se podrían presentar, pero hay que admitir que me llevé una grata sorpresa y las risas y el entretenimiento estuvieron presentes a lo largo de toda la velada. De hecho el ganador de la noche fue estudiante de la uni (David) y su acompañante Maxwell (un muñeco hecho de almohadas) que en realidad no hace nada más que estar sentado al lado del chico que toca la guitarra y canta canciones con letras cargadas de ironía y la verdad que como plan de viernes noche no está nada mal ya que el ganador no sólo se lleva $500 sino que los del programa enviarán su cinta a productores en Los Angeles, Tennessee y Nueva York (de aqui a la fama)

[David y Maxwell, no tienen nada en youtube lo cual es una pena porque son geniales]

Aprovecho para hacer un paréntesis ya que desde el comienzo de las clases parece que durante la semana la vida tiene una rutina y "nada" ocurre. Lo cuál es falso porque siempre ocurre algo aunque a veces no se merece un post por sí solo. Sin embargo, el martes por la noche sí que ocurrió algo fuera de lo normal y que desde luego rompió con cualquier rutina. El martes por la noche (mientras dormía) algo pasó pero ese algo hizo un ruido lo suficientemente alto como para despertarme. El ruido fue como un crujir de ramas seguido por un estrepitoso golpe sobre metal y cristales rotos. Pero estaba demasiado dormida como para reaccionar y al comprobar que al menos mi cuarto estaba intacto seguí durmiendo. A la mañana siguiente y despertada por todo tipo de ruidos de grúas y hombre trabajando, me asomo a la ventana y voilà:

[El ruido de un enorme árbol que se desplomó sobre un coche llevándose consigo la mitad del tendido eléctrico de la calle]

Volviendo al fin de semana, a este fin de semana, el viernes (29 de enero) tuvimos nuestra primera “happy hour” con la gente del master. Fue en un bar irlandés en DuPont Circle y como ya he dicho, estas cosas empiezan pronto. Nos habían citado a las 6pm, pero como buenos latinos la gran mayoría del grupo no apareció hasta las 7pm (entre esos yo) o incluso más tarde.

[De izquierda a derecha: Veritas (Taiwán), Antonella (Pouso Alegre - Brasil) y Daniela (Rio - Brasil)]

A eso de las 10pm el grupo PRCC (Public Relations & Corporate Communication) se dispersó y mi plan de la noche pasó a estar en manos del grupo de brasileros del main campus. Inicialmente íbamos a ir a un karaoke pero al parecer el sitio es de lo más popular y sin reserva no te aceptan, así que nos alejamos de DuPont, que no tiene demasiada oferta nocturna y llegamos a Adams Morgan y a la 18th Street. La 18th Street es a bares y discotecas lo que M Street a tiendas, así que estábamos definitivamente en el sitio correcto para salir de fiesta y como remedio inmediato para el frío entramos en un Hooka Café. Para los que no lo sepan, las hooka son esas “pipas de agua” árabes más conocidas en España como cachimba o narguile.

[De izquierda a derecha: Ricardo, Guillermo, Grecia, Eduardo, Maria Julia, Cata y Barbara. Todos de Brasil menos Grecia que es de México]

A eso de la 1.30 y antes de darle tiempo al cuerpo a cansarse, nos pusimos rumbo a una discoteca llamada Heaven y Hells, pero cosas de la vida. En Estados Unidos si no eres mayor de 21, te consideras un menor de edad ya que no puedes beber alcohol y en algunos locales no te permiten la entrada y para mi sorpresa, todos los componentes del grupo “brasil” eran menores de 21. Así que después de más de 20 minutos de replanteamientos de estrategia y casi una congelación total, nos dimos por rendidos y la noche se suspendió hasta nueva orden. En principio nos íbamos a volver a juntar el sábado para redimirnos, pero a la mañana siguiente todo DC se levantó con un manto blanco y las ganas de salir de fiesta quedaron literalmente congeladas.

[Vistas desde mi ventana]

Así que tras entrar en fase de hibernación, hoy (domingo) estoy surfeando la web en busca de un buen par de botas :)
-stay toon for more-

1 comentario:

  1. Me encanta que tus posts tengan fotos! Cuidadito con tanto brasilero ha!
    Beso grande!

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